miércoles

Nuestras mujeres

por Rubén Greco Rótolo

La lucha de las mujeres por conseguir la igualdad aún no ha finalizado, aunque los resultados obtenidos hasta acá son alentadores. Pero lejos estamos de la ecuanimidad por parte de la sociedad hacia nuestras madres. Un hombre puede no tener esposa, hermana o amigas, pero sin dudas tiene Madre, de ese modo debiéramos dirigirnos a las mujeres todas.

Muchos de los escollos hallados en el camino se deben justamente a nefastos personajes femeninos. Y eso nos atraviesa en la política argentina actualmente.

Nuevamente exhorto al lector a hacer un breve, brevísimo, ejercicio de observación. De un lado las “representantes” de la actual oposición; Hilda González de Duhalde, Patricia Bullrich, Elisa Carrió, y por supuesto la boxeadora Graciela Camaño. Dado el breve espacio en que actualmente contamos acá me resulta imposible reflejar por completo sus actividades, pero no olvidemos que esto es un ejercicio; así es que esta sería la parte de “tarea para el hogar”, ¡vamos! Le resultará divertido. Volvamos sobre el carácter boxístico de Camaño (recuerde el golpe propinado en el Congreso a Kunkel); ¿por qué cree usted que se atrevió a tamaño exceso en un fuero como el Congreso Nacional? Es decir; ¿considera que pudo más la impunidad de saber que aún realizando un acto de barbarie en ese recinto no habría consecuencia legal alguna? ¿O bien que sabiendo que al ser ella una mujer el citado Kunkel no devolvería el golpe?

En la otra vereda tenemos a la Dra. Cristina Fernández, la diputada Juliana Di Tullio, la concejal marplatense María José Sánchez, o como ha saltado a primera plana actualmente la Dra. Lucía Corpacci (gobernadora electa por Catamarca).

Observar actitudes, recabar datos, y sobretodo escucharlas. A ustedes mujeres les pregunto; ¿Quiénes sienten que representan con más decoro a su género? Ese género que brega por igualdad.

Es la igualdad completa, o no es nada.


No son estas líneas un intento proselitista. Ni siquiera son un saludo hacia Corpacci, de quien ya algo sabemos por su actuación como senadora, pero nos resta seguir observándola para que esta conserve nuestro respeto, al menos el de quien escribe. Son estas líneas una invitación a pensar, a pensarnos como hombres y mujeres.

Como sociedad estamos avanzando, y eso se nota. Pero no podemos recostarnos sobre nuestros triunfos breves. Debemos ir por más, siempre por más. Hasta que todos estemos representados, bien representados.

Y las boxeadoras en el ring, en donde si dan golpes también se exponen también a ellos. Esas boxeadoras con guantes y ring son las respetables. No las arrebatadoras de uñas esculpidas y bancas del Senado.

Tus guantecitos rosas

por Rubén Greco Rótolo


¿Será que nuestra sociedad, podremos culpar de ello a nuestras raigambres machistas, no se banca a una mujer exitosa, inteligente y con poder?

A la luz de lo acontecido con respecto al discurso de nuestra Presidente en el marco del inicio de las Sesiones Ordinarias del Congreso Nacional es que lo primero que se dispara es esa pregunta.

Sepa el lector hacer un análisis calmo y para sus adentros al respecto. Ya estamos hasta la coronilla de tanta reacción sin pensamiento. Léase a si mismo antes de caer en la maldición de estar repitiendo un ajeno discurso.

Pregúntese, incrépese, pero por sobre todo; respétese.

Cristina Fernández dio un discurso político, y como tal debe tomarse. Ha manifestado cifras ciertas y repasó sus actos de gobierno. De un lado y del otro se toman sus palabras con intención de manipularlas (para bien por un lado y para mal del otro). Usted que ha escuchado el discurso; ¿Qué piensa? Respóndase, pero luego fundamente. No hay aquí un interlocutor fanático de ningún bando, está usted solo. Así que no hay necesidad de chicanas, nuevamente; respétese.

Si, nuestra Presidente es una mujer fuerte, tal como su discurso, tal como la fotografía que ilustra estas palabras. Con sus guantecitos rosas.

Nuevamente le pido que piense, usted conoce la historia. Ahora recuerde que cosas se le decía a Eva, si; Evita. No, no crea que estoy comparando a Cristina con Eva, pero ¡vamos! Piense. Ahora haga el ejercicio de pensar que motivaban a esos comentarios hacia ella.

Espero su respuesta.


(rubenrotolo@gmail.com)

Perdone, el palabrerío es mi forma de expresión.
Pero teniendo razón yo las mando derechito,
y aunque no canto bonito, canto con inspiración.

(José Larralde)

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